Regresión…

No puede ser, mas desdichas es esta vida incauta, a donde voy hay versos perdidos como almas en pena, espero ya no tener que salir y ver tanta miseria nuestra revolcándose por un pedazo de pan. Abrazados a un árbol de mentiras se encuentra el fuego del silencio, recordando las ultimas palabras que escucho del viento, despedirse de el fue lo mas duro que aun no existía.

Murmullos en las paredes rotas por siglos de bombas, grandes barricadas de vidas perdidas que buscan tu nombre hechas carbón y muertas en la lucha de las grandes colinas de tus amaneceres, siempre han tenido el mismo final, en la Cuba de tus piernas , en la Yugoslavia de tu mente, en el México de tus risas otra vez. Y es cuando la vida empieza llena de esta realidad perdida, amamantada con la muerte beata y abnegada, la luz del cielo nunca nos encontrara entre tanta oscuridad, sin prisas la muerte nos conduce a vivir, sucios, marchitos, tristes, mojados y sin rumbo.

Para verte ahora cierro los ojos, para tocarte solo alzo las manos y te recibo entre este valle encantado esperando que me devuelvas el alma, en esta tierra de brujos, moscas y entes reservados. Trato de salir de mi por que tu soledad ocupa todo, el aroma esta en mi sin ti, y yo recorro los pasatiempos de la inmensidad buscando tus hojas en las cuales escribías cosas para mí, esos episodios que ahora aparecen muertos y vacios por falta de abrigo. Esta vida perdida la vivo a diario y en vano me preocupo de ti, floto tras tu recuerdo de alguna noche perdida, sacudiendo las mías de toda una vida.

Te espero, si eso espero, después de tantas noches tan alborotadas, entre tantas lunas hechas soles y distancias, te espero junto a estas sirenas que siguen cantando para ti, enamoradas, excitadas por verte en cada amanecer de sueños. Te espero aunque suene ingenuo tu regreso, una parte de mi sabe que no vuelves y que disfrutas de mi sin mi, es lo mismo solo que en distintos cuerpos, pero otro cuerpo que no sea el tuyo no es verdad, es una realidad no aprendida y que desecho a diario con una sonrisa. Se que me siento solo y en el fondo sucede lo mismo contigo, aun saboreas mis besos, sueñas conmigo pero no lo aceptas, las noches son frías y se que te mueres cada ves que te acuestas en una cama.

Regresiones distantes de dichas perdidas entre las sabanas, se asoman cayéndose de la cama de cristal que marca nuestro destino, es preciso decir que te amo por todo lo que ha pasado, espero no fastidiar a los leones de tu consciencia, inconsistentemente no hay forma de decir adiós cuando ya se esta lejos, cuando las ruedas del destino ya están marcadas. Nos hacemos falta y lo negamos, nos falta la mano del otro, pero voy a hablar de mi, no por que no me importe lo que tú digas sino por que quiero que sepas las alegrías agónicas que sufro al no tenerte aquí conmigo.

Desmejorado, agotado, negando la falta que me haces, en este paladar amargo ausente de tu dulzura y este hueco en el pecho donde debería estar mi corazón que aun no regresa de ti, de darse la vida en el teatro de tu caminar, en ese compas lleno de tus rimas de mar, infinitamente oceánico, altivo, agresivo, y sofocantemente extraordinario.