Por Que Me Mientes...
Tal vez lo haces para que yo sea feliz.
O lo haces para que tus noches no sean tan infelices.
Por que me preguntas si te miento.
¿Acaso tu confianza se acabo con cada beso que te di?
Acaso es la esperanza lo cual te une a mí.
Esperanza de que…
¿Apoco crees que todavía somos felices?, crees que tu amor fingido puede ocultar la pasión que en verdad sientes por mi.
Por que no lo demuestras todo…
Por que no lo quieres sentir
Por que me mientes…
Esta bien…
Esta vez no te rechazare.
Viviré en tu mundo
Veré como las sabanas esconden la sensualidad de tu cuerpo, también como tus espasmos se vuelven silencios al son de tu sexo
Y tu cuerpo demoníaco será el antídoto del veneno llamado soledad…
Acabo de entender por que me mientes, mujer de dos caras, ánima oscura bañada de lujuria, venida de los abismos oscuros del amor
Mujer perturbadora de sueños, asesina de romances y sentimientos carnales.
Ya se por que me mientes…
Pero deseo saber si sigues enganchada a las raíces de mi cuerpo
Deja de refugiarte en tus vestidos, céfiro de mis suspiros.
Pero bueno…
Mujer hipócrita…
Por que me haces creer que aun te poseo, que en tu altar mis rezos son su único aliento, que no existe algún alma errante buscando milagros en tu sagrado recinto.
Y me pregunto mientras me encierro en el círculo de tus brazos ¿Por qué tus caricias en estos encuentros son tan simples y agónicas?
Te has convertido en la centinela de tus excesos carnales, y tienes como paga el pecado original que amarraste en tus pechos
Así es… mujer de placeres compartidos
Mientras en tus cabellos cabalgan necias ternuras mías, las cuales terminan entre las sabanas frías y sombrías
Me sigues mintiendo…
Aun no lo entiendo…
Dama rezaga de indulgencias
Por que dejas que entre y salga del vano celaje de tus ojos, los cuales dejan ver almas desnudas excitándose al danzón de tus senos
Mientras que yo, me he desecho al tratar de encontrarle sentido a tu silencio.
Me he cansado de buscarle refugio a tus secretos
Y me mato tratando de recordar tu rostro que ríe como la muerte frente a los orgasmos…
Esta bien…
No importa nada si tengo enfrente las puertas de tu blando y acogedor vientre, y cierro los ojos y veo entrar sonidos, sombras y esencias transformadas en desenfrenados mares lascivos, en un otoño de amaneceres muertos.
Busco los momentos, y salen a flote los recuerdos de una hembra falaz, capaz de olvidar las gotas de sudor en su rostro.
Entonces que, dama traidora de los amores celestiales.
Te pregunto ¿Qué deseas de mí? , mientras prendo los cirios ancestrales con la luz de un acto sexual.
Por que no me lo dices…
¿Acaso piensas en mi porvenir?
Anda dímelo… y yo te diré por que te miento
Esta bien…
Yo lo hago para no caer en el dolo de mi amor.
Ahora tú dime por que, mientras reinicio un viaje de éxtasis infinito sobre tus húmedos pechos, dime… mientras saboreo tus jugosas nalgas.
Y te veo frenética de sexo, ardiente de labios, desvariada en la lujuria de nuestros cuerpos.
¿Acaso te has vuelto muda molde de malicia y sufrimiento?
¿Por que te quieres beber el tiempo?
¿Por que sigues con este amor compartido entre nosotros tres?
Creo que no me vas a responder, pero tu amor artificial me ha hecho necio tal y como tu eres.
¿Por que no se lo dices a el?,
Flor menguada ante la devoción que agobia la presencia de mi cuerpo. ¿Piensas seguir así con un paredón de sentimientos compartidos?…
Entonces dame del vino de tus besos, embriaga las llanuras de tu cuerpo, cabalga en mi sexo, anda cabalga amazona siniestra, pierde tus gemidos a la orilla del viento…
Anda… aplaca tu ansiedad con la sustancia divina de mi cuerpo.
Acuérdate doncella de nuestros sátiros encuentros. Deja salir todo mientras te interrogo, y me pregunto…
¿Serás feliz con alguno de nosotros dos?
Engáñame…mientras busco caricias carnales en tu espalda desnuda, anda hazlo que esta noche abismal delirare por una mujer y que crees, no será por ti.
Sígueme…
Sígueme y escucha el silencio mirando mis ojos. Busca tus besos en mi boca, y date cuenta que ya no atesoro tus imágenes en mi memoria, y ya no cuelgo tu sonrisa en las paredes de mi vientre, por que me he dado cuenta esta noche que ya no mereces tal sacrificio.
Mírate… ya no llores, es que ya no tengo tiempo para tu tentadora presencia…
Solo bésame… que esta vez no olvidaras este amor estrangulado entre caricias, versos y murmullos. Ten en cuenta que no fuiste dueña de todo, que yo puedo renacer en otras cenizas que no sean las de tu ardiente cuerpo…
Anda vacílame… mientras oriento el rumbo que han tomado tus manos y boca.
Esta noche trata de saciar la sed que tiene tu alma, búscala desde mi cuello y no te preocupes que el vino de mi amor será todo para ti…
Disfruta de estas arcanas sensaciones, que ahora mis dedos se clavaran en tus carnes y mecerán tu ondulante cintura que acalambras sobre mi cuerpo…
Y me miento sobre tus delirios, quejidos y lamentos…
Goza…
Goza que mañana buscare tu olvido entre tus candentes ojos, mientras que encierras en tus jugosas piernas todos mis besos.
Anda idiotízame… para que pueda recorrer sin miedo tus cementerios, y pueda buscar bajo el polvo de los recuerdos mi nombre, que desde hace mucho tiempo no lo oigo, no lo escucho…
Ni lo entiendo...
Me he dado cuenta que tu sinfonía no huele a romance, que tus frías caricias siguen derramadas entre las sabanas, donde cobijas mi sexo.
En que te has convertido…
Ya no me dan ganas de arar tu cuerpo, mientras busco un lugar donde hacerte el amor, por que se ha vuelto un amor muerto.
Oh… alma de mi alma, luz convertida en martirios, ya no palpare el nacimiento de tus piernas, ni violaré tus pechos de arena…
Oh bella esfinge de fuego, has borrado con otros besos tu placer y mi deseo…
Todo se ha convertido en fragancias gangrenadas por los encantados caminos que surcaron el sudor, los gemidos y el tiempo, en ese cause nuestras semillas se convirtieron en mentiras, peste y sufrimiento…
Háblame…
Has que tu pasión sarcástica no se extinga. Quiero que tu sensualidad quede estancada en mi paladar, y que cuando digamos adiós, lentamente la tomes con tu lengua poseída y perversa.
Después, déjame servirte una copa de tiempo, tú sabes, para envenenar las torturas del amor…
He comprendido por que me mientes…
Y se que le mientes a el, cuando desnuda tu piel infernal, y te acuesta entre sus brazos, cuando le dices “Te Quiero” y sonríes complacida entre sus besos llenos de alegría.
Nos mientes…
Y te crees satisfecha, pero no tienes nada tuyo, todo lo has dejado en nuestros clandestinos encuentros…
No me preocupo…yo no tengo ese olor a engaño en los ojos…
Y que crees…
Te has ahogado en tus mentiras… y el se ha dado cuenta que le mientes… y al final de este gran pasillo yo no seré el que llore mañana…
Se que me amas…
Solo te pido una cosa…
Miénteme…
Solo… Miénteme…
Para que mañana pueda decir que Te Amo…